martes, 14 de abril de 2009

Fenómeno Evo Morales

Evo Morales, víctima del sistema. Es la imagen que proyectó a la población de Bolivia cuando necesitó su apoyo para ganar la carrera presidencial, porque ganando la empatía de la mayoría, que en esos momentos eran los más necesitados, marginados por el sistema que oprimía sus derechos y los marginaba, obligándolos a vivir en precarias condiciones, aseguraba su puesto apostando al caballo que nadie había pensado jugar.

Hijo de Dionisio Morales Huanca y Maria Mamanide de procedencia aymara, fue criado en los estratos más bajos con seis hermanos, de los cuales sólo tres viven, desde muy pequeño debió verse inmerso en el ámbito laboral, primeramente ayudando a cuidar las llamas de su familia, y luego en empleos remunerados que le permitieran trabajar y estudiar. Sin embargo como muchos de los ciudadanos de su país, vio sus sueños truncados por la situación difícil en que Bolivia se encontraba en esos momentos y no pudo terminar toda su educación, ya que debió, como muchos optar por la mantención de su familia.

El trabajo escaseaba por esa época y debió con la familia que le quedaba trasladarse a un lugar que le ofreciese mejores condiciones de vida, así es como comienza y conoce el mundo del cultivo de coca, es aquí cuando Evo Morales se percata que éste es un asunto cultural importante en su país, por tanto hay una gran masa de gente que está siendo olvidada. Principio fundamental que forma parte de sus propuestas cuando luego emprende su carrera presidencial.

No tardó mucho tiempo en dirigir su camino hacia el lado político, comenzando en el ámbito que desde su juventud había formado parte importante de su vida, el deportivo. Luego de desempeñarse en diversas aristas de la política, tomando en cuenta su paso en la Federación de Cocaleros del Trópico, donde pasó a ser un importante favorecedor del cultivo de la coca, debido a los usos tradicionales ya sea como alimento, de ritual o curativo, que ha tenido entre los indígenas en Bolivia, además de mantener en este rubro laboral a una gran cantidad de la población, se opuso rotundamente a la erradicación de estas plantaciones.

El ambiente se tensaba y Morales como principal promotor del Movimiento al Socialismo (MAS), supo como sacar provecho del descontento social en que su pueblo se encontraba, debido al rotundo fracaso del sistema y la incompetencia de los partidos tradicionales que no habían sabido llegar con las soluciones a tiempo. Y como un igual, alguien que entendía al pueblo, se presentó Evo Morales ante la gente para que viesen en él alguien que les podía tender una mano para salir del hoyo donde los había dejado el gobierno, olvidados y desdichados.

Tomando todas las herramientas y elementos que durante mucho tiempo habían sido olvidadas y desechadas como inservibles, Morales las recogió y de esta forma le dio a su gente todo lo que necesitaban. Se centró en la reconstrucción del control de la comercialización y producción de recursos naturales como el gas y el petróleo, para lo cual era necesario su nacionalización, además de la despenalización de los cultivos de la hoja de coca, argumentando que esto no era motivo para pensar que se disminuirán los esfuerzos por la erradicación total del narcotráfico de cocaína. Entre otros esfuerzos que fuesen a favor de esa parte que había sido tan desmadejada durante tanto tiempo injustamente.

Sin embargo, el que algunas cosas parezcan mejor de lo que eran antes no quiere decir que todo esté arreglado. Los problemas no son solucionados por arte y magia del creador, deben ser premeditadas y seguidas para que estas evidentes soluciones no nos lleven a consecuencias. Porque si bien este personaje carismático que nos habla de las cosas maravillosas y bonitas del mundo, acierte en muchas cosas no es razón suficiente para que la gente se desligue de su responsabilidad como creador del personaje. Se debe como en todo aceptar y recibir responsabilidades de los actos y formar parte de las decisiones para no caer en situaciones donde el pueblo es manejo a antojo por actos sencillos que producen satisfacciones pasajeras, para de esta forma evitar la antigua política romana de “Pan y Circo”.