África hoy en día sigue siendo un continente conquistado, talvez no directamente, pero sí completa e indiscutiblemente de forma indirecta al ser dependiente de grandes e influyentes países extranjeros, porque si bien el continente logró descolonizarse en tiempos de antaño, esto no alcanzó a todos los países de forma completa. Si bien muchos obtuvieron su soberanía política, los lazos que hoy en día los unen a su pasado colonial están profundamente estrechados, manteniendo una dependencia económica, política y cultural. Construyendo una nueva forma de colonialismo actual. Por tanto, mi propuesta en vista de esto se dirigirá a la independencia completa de África.
Con ello me refiero a que África siendo un continente tan rico como lo es por si sólo, debe aprender a caminar, igual que un niño sin esas manos salvadoras que los sostienen y protegen ante cualquier eventualidad, porque ya no lo necesitan.
Cabe bien destacar que estas manos amigas, durante el largo de la historia del continente han sido las encargadas de perjudicar y aprovecharse de sus riquezas, ya que detrás de esta máscara de buenos amigos salvadoras del desvalido se esconden las manchas de sangre dejadas por su ambición y ansias de poder.
Manchas esparcidas desde sus inicios con la esclavitud y luego la colonización de sus preciadas tierras, donde no se demuestra más que el desprecio y el sentimiento de inferioridad que guardan a este continente y que se ha mantenido a lo largo de los tiempos por estos países que se creen superiores.
Si bien ver que las acciones realizadas por este mundo occidental ha traído más desdichas y perjuicios que aspectos positivos no es difícil notarlo, pero sí entenderlo, debido a que inteligentemente se han encargado de esparcir esa sensación de dependencia a la ayuda que se les brinda, a las mejoras higiénicas o medicas que les ha aportado a bajar las tasas de mortalidad, pero que como consecuencia no les ha permitido crecer como países con gobiernos adecuados que logren ejercer el poder y por tanto las leyes de sanción a los actos criminales tanto por políticos, autoridades, grupos armados o pobladores que hoy en día quedan impunes en la realidad africana.
Es importante a raíz de ello, primero terminar con esta dominación de dependencia, porque África tiene las características y riquezas necesarias para seguir por sí mismos. Luego establecer los poderes del Estado (legislativo, ejecutivo y judicial), según las necesidades de los pobladores del lugar para que de esta forma se les entregue la seguridad y estabilidad necesarias para de esta forma dejar los grupos o tribus formados para guarecerse de las injusticias y abusos de los actuales gobiernos. Contando por tanto con ciudadanos dispuestos a participar, ya que su rol será de relevancia en la forma de gobierno y por ende se les podrá ingresar a la educación social y cívica necesarias para crecer como país.
Los problemas actuales que los acongojan de tráfico y corrupción, serán resueltos con el correcto funcionamiento de la justicia, uno de los poderes del Estado, que con la conformación de lo antes mencionado se podrá recurrir a la sanción correspondiente a favor de velar por el bien común y no el de algunos pocos como sucede actualmente.
En conclusión, todo radica en que el gran problema de África está volcado en la presencia y las acciones del mundo occidental, que durante el largo de los tiempos no han parado de explotar y aprovechar las riquezas del continente, utilizando el conocimiento de sus debilidades como arma y la careta de preocupados y buenos amigos como estrategia.
lunes, 8 de junio de 2009
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